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Auto-organización, auto-emancipación e identidad : Que podemos aprender de los Indígena, l@s Negr@s e l@s lesbigays

por Peter Drucker

(Este articulo origino como una presentación a la escuela de verano del Partido de Trabajadores Socialista de Bélgica en agosto del 1998, y se publico en la revista De Intternationale num. 67, Invierno 1999.)

Cuando como Marxistas hablamos de la auto-organización y la auto-emancipación, tenemos que recordarnos y a otros que Marx y Engels inventaron la auto-organización y la auto-emancipación como elemento central de una estrategia para la liberación humana. La tragedia del Marxismo del siglo 20 es que el Marxismo se identifico con movimientos que nada tenia que ver con la auto-emancipación. La tarea más importante para Marxistas al comenzar el siglo 21 es reinventar los conceptos y herramientas para la auto-organización y el control democrático.

Empiezo con una cita de Lenin que quiero usar como lema para mi presentación. Por supuesto la cita viene de una polémica, en este caso una polémica contra revolucionarios de izquierda de Holanda y Polonia. Se titula "La discusión sobre la auto-determinación sumado"; es en el 1916; y la ocasión es el Levantamiento de los Irlandeses que ocurrió durante Pascua de ese ano. Lenin dice:

Imaginar que la revolución social es concebible sin revueltas por las naciones pequeñas en las colonias y en Europa, sin explosiones revolucionarias de un sector de la pequeña burguesía con todos sus prejuicios, sin un movimiento de los proletarios no políticamente conciente y las masas medio-proletario contra la opresión de los terratenientes, la iglesia, y la monarquía, contra la opresión nacional, etc.-imaginar esto es repudiar la revolución social.

Aquí vemos un aspecto esencial del pensamiento de Lenin. Lenin era definitivamente Marxista, y el vio el papel estratégico de la clase trabajadora en una revolución socialista como central e indispensable. Pero el era el primer Marxista de importancia que también vio los movimientos medio-proletario y no-proletario como indispensable para una estrategia revolucionaria. Esta noche quiero examinar los temas de auto-organización y control democrático desde ese punto de vista, para hablar sobre la auto-organización de movimientos que no son movimientos de trabajadores y control democrático por grupos sociales que no son la clase trabajadora. Pues la pregunta es: Que relación puede y debe tener el movimiento de trabajadores en general, y las organizaciones revolucionarias en particular, con estos otros movimientos? En nuestro tiempo como en el tiempo de Lenin, esta es una pregunta estratégica central.

Como ejemplo voy a citar movimientos en tres categorías diferentes: movimientos Indígena en América Latina, con el levantamiento en Chiapas como el caso mas recién; movimientos de Negr@s e inmigrantes en los Estados Unidos y Europa Occidental; y movimientos de lesbianas, homosexuales y bisexuales, también en los EEUU y Europa Occidental. Estos ejemplos a veces nos traen muy cerca al presente. Esto quiere decir que frecuentemente nos hace falta la ventaja de la distancia histórica, pues mis conclusiones por necesidad tienen un carácter provisional. Yo si tengo ideas sobre como debemos acercarnos a estos movimientos, pero también tengo dudas. Mi meta principal aquí es ayudar estimular discusión.

En cualquier caso mi argumento es que formas especificas de auto-organización y control democrático nunca pueden ser hecho en piedra para nosotr@s, pero deben ser continuamente reinventado. Nuestra meta es construir un puente entre las formas tomadas espontáneamente por los movimientos que existen actualmente y las instituciones de democracia de base que tienen que convertirse en los centros de poder de una nueva sociedad socialista. Lo mas se aproxima un momento de crisis revolucionaria, lo mas coherente estas estructuras pueden ser, mas se pueden vincular, y mas se pueden centralizar.

Desafortunadamente, en este momento histórico (espero que estemos de acuerdo en esto), todavía estamos muy lejos de un momento de crisis revolucionaria de este tipo. Esto quiere decir que las formas de auto-organización de diferentes movimientos son bien diversas y bien distinto. Tenemos que prestarle atención a las muchas particularidades y a las tradiciones únicas, aunque joven, de los varios movimientos. Esto implica que el contenido de un concepto como "control democrático" es distinto ahora que como seria durante un periodo donde haya un movimiento trabajador fuerte y dinámico. La pregunta que se hace ahora en muchos de estos movimientos no es tanto "Como podemos controlar esas instituciones fuertes de trabajadores?", sino "Como podemos salvaguardar las formas, los sitios, y hasta el ambiente en donde nos sentimos cómodos como un grupo oprimido específicamente?" En otras palabras, en este momento histórico el control democrático se ve a menudo menos como sobre el poder y la eficacia, sino mas sobre identidad. Tenemos que ser sensible a esto.

Pienso que seria más fácil entender lo que estoy diciendo si hablo en concreto sobre los ejemplos particulares. Empiezo con los Indígena de América Latina. Este ejemplo muestra cuan importante era la influencia de Lenin y los Bolcheviques. Solo la presión de la Tercera Internacional hizo que muchos socialistas en muchas partes del mundo empezaran a pensar sobre el papel de las nacionalidades oprimidas en revoluciones en países coloniales y semi-coloniales. Frecuentemente, Lenin y los Bolcheviques tuvieron que nadar contra la corriente: en la propia Rusia, por ejemplo, donde los primeros soviets en la Asia Central de 1918 y 1919 eran prácticamente soviets de apartheid por excluir los Musulmanes; en Sudáfrica, donde blancos que se consideraban hasta comunista gritaban que los trabajadores se tenían que "unir para excluir" a l@s Negr@s; y en los EEUU, donde hasta un socialista de izquierda como Eugene Debs consideraba que la opresión de los Africano-Americanos no era un tema de interés relevante para los socialistas. En Latinoamérica, también en los 1920s, un fundador de Marxismo revolucionario como José Carlos Mariateguí tuvo que nadar contra la corriente para poder sostener que los Indígena serian una fuerza crucial para la revolución en un país como Perú.

El ascenso del Estalinismo aseguro que la lección de Mariateguí no seria aprendido completamente por un buen tiempo. En países como Bolivia y Guatemala, países con una mayoría Indígena donde hubo procesos revolucionarios en los 1950s y donde luego, los Indígena serian marginalizado dentro de esos procesos y en la izquierda. Había excepciones honorables, como la del movimiento campesino Peruano bajo el liderato del camarada Hugo Blanco, pero estos eran solamente excepciones.

Solo en los 1980s y los 1990s empezó a cambiar esta situación verdaderamente, mayormente creo yo por tres experiencias significantes. La primera era el problema que tuvieron los Sandinistas en la Costa Atlántica de Nicaragua, en donde ellos y la Izquierda Latinoamericana completa aprendió bastante. Distinto a Rusia, en Nicaragua la auto-emancipación como tal se mantuvo en gran parte como un aspecto central de la Revolución Sandinista durante su breve curso. Pero en esa región en particular y entre la gente indígena, la revolución no se experimento de esa manera. Los contras se beneficiaron considerablemente de esa falla.

La segunda experiencia mayor era el surgimiento de los movimientos indígena alrededor del 1992, cuando se conmemoro los 500 años de opresión. Como norma la izquierda Latinoamericana se entiende como defensor de la nación contra el imperialismo, los EEUU, el FMI, etc. Pues fue un ajuste difícil para la izquierda Latinoamericana acostumbrarse a la idea de que todas estas naciones están fundadas en cinco siglos de genocidio y opresión. Las consecuencias de esta experiencia, en términos organizativos igual que ideológicos, a veces han ido muy hondo. Por ejemplo nuestr@s camaradas en Ecuador han participado en un reagrupamiento, Pachakutik/Nuevo País, que empezó como una federación de partidos de izquierda junto a movimientos sociales y organizaciones Indígena independiente. Eso era algo nuevo. El modelo en donde el partido revolucionario o hasta el frente revolucionario juega un papel protagónico en todos los movimientos progresistas aparentemente no sostuvo suficiente convicción, por lo menos no en ese país particular durante ese periodo en particular bajo esas circunstancias en particular.

La tercera experiencia mayor de auto-organización Indígena era por supuesto el Levantamiento Zapatista. L@s Zapatistas fueron el primer movimiento de izquierda en América Latina en donde la gente indígena ha jugado un papel absolutamente central. Ellos tienen un auto-imagen como defensores de la nación Mexicana y simultáneamente como campeones de la autonomía Indígena. A la misma vez el movimiento Zapatista ha tenido limitaciones significantes: le pobreza de l@s Indígena en Chiapas, entre quienes apenas existe una sociedad civil; el hecho que la clase trabajadora en México todavía estuvo bajo el control del partido dominante, cual hizo articular una estrategia nacional mas difícil; y la coyuntura internacional, cual hizo la noción de tomar el poder parecer improbable.

Por estas razones tenemos que ver l@s Zapatistas consistentemente desde dos ángulos. De un lado es una corriente ideológica que ha tenido mucho poder de atracción a nivel mundial. Para nosotr@s como la Cuarta Internacional ha sido muy importante sostener un dialogo con esta corriente. Pienso que camaradas como Daniel Bensaïd han hecho eso bien. Pero de otro lado el comité revolucionario de Chiapas es una forma de auto-organización de gente oprimida en una región especifica. Para su base popular en Chiapas, demostrando respeto para sus tradiciones y sus logros es mas importante que debates estratégicos. En algunos momentos uno hasta puede pensar que la lucha de las comunidades Indígena para sobrevivir puede ser difícil de reconciliar con desarrollar una estrategia nacional o internacional. Quizás a veces ha habido mas para perder con maniobras en la ciudad capital de México con las varias tendencias del PRD y el resto de la izquierda Mexicana, o en Madrid o Paris con todos esos anarquistas Europeos o Trotskistas, que la gente en Chiapas ha podido obtener de ellos. Uno no puede censurar el liderato del EZLN por pensar en este aspecto de las cosas. Quizás debemos considerar algunos de los planteamientos de los Zapatistas sobre 'poder' y 'partidos' no solo como argumentos teóricos, pero también como una manera de evitar ciertos debates y ciertos riesgos, para así salvaguardar la autonomía Indígena. También tenemos que poder respetar eso.

La segunda categoría de auto-organización que me gustaría discutir es la auto-organización de l@s Negr@s y los inmigrantes. En este respecto también se puede ver una continuidad entre la Tercera Internacional en los 1920s y Marxistas hoy. Por ejemplo, temprano en los 1920s en los EEUU el Partido Comunista logro juntarse con los revolucionarios nacionalistas de la Hermandad de Sangre Africana. El envolvimiento de Africano-Americanos con el Marxismo revolucionario continuo con la relación de Malcolm X con el Partido de Trabajadores Socialista en los 1960s (en ese momento la sección de la Cuarta Internacional en los EEUU). Pero desafortunadamente el papel negativo de la izquierda fue mas importante en el desarrollo de movimientos Africano-Americano. Temprano en los 1960s los social demócratas, y en particular el circulo alrededor de Max Shachtman (un líder de la Cuarta Internacional en los 1930s) y Bayard Rustin tenían una influencia sustancial sobre los lideres del Comité Coordinadora Estudiantil No-violenta (SNCC), la ala radical del movimiento de derechos civiles. Estos lideres estudiantiles Africano-Americanos se convirtieron en los fundadores del movimiento de Poder Negro después del 1964, después de haber sido traicionado por los social demócratas blancos para quienes la prioridad era asegurar la victoria de Lyndon Johnson en las elecciones presidenciales de 1964. La izquierda estadounidense todavía esta sufriendo las consecuencias de las divisiones entre l@s negr@s y l@s blanc@s que data desde los 1960s. Pero también hubo unas lecciones positivas que se aprendieron de esos tiempos. Creo que el concepto clave de Poder Negro es todavía relevante para los EEUU: l@s negr@s tienen que organizar su comunidad primero, y después buscar aliados. De lo contrario nunca podrán aliarse con l@s blanc@s con base para igualarse.

Hoy día en la Europa Occidental no se ha desarrollado claramente las formas de auto-organización de l@s negr@s y l@s inmigrantes. Pero es importante notar que a la vez que la continuidad es central para la experiencia de las comunidades indígenas en América Latina, la discontinuidad ha sido central para las comunidades inmigrantes y Negras. Específicamente esto quiere decir que elementos Africano, Árabe, y Caribeño asumen un significado y función diferente dentro del contexto de Europa occidental. La experiencia especifica del racismo en Europa es más importante que cualquier origen nacional particular para la identidad inmigrante y/o Negra Europea. Esto es visible en el desarrollo de una forma cultural como el hip-hop, cual no viene de África ni del Medio Oriente, que últimamente se canta mas que menos en francés o en holandés (igual que en ingles), y cual ha sido importado de otro grupo oprimido racialmente en otro país imperialista. Políticamente esto puede significar que jóvenes inmigrantes en los Paises Bajos o Bélgica se organizaran, no como juventud en general o como juventud musulmán, africano, o del Caribe, sino como juventud inmigrante. O posiblemente se desarrolla una cultural juvenil multicultural genuina; por ejemplo, hoy dia muchos estudiantes inmigrantes en las escuelas publicas de las grandes ciudades de Holanda hablan una forma de lenguaje que se llama "smurf language", cual incorpora muchas expresiones de los idiomas de Surinam, Turquía, y de los Berber. Pero esta cultura juvenil tendría que convertirse en una cultura explícitamente y activamente contra el racismo para ser multicultural.

En todo caso, estos acontecimientos no se ven reflejados adentro de nuestras organizaciones en Europa. Tenemos que estar conciente que los inmigrantes están menos representados en nuestras filas. En una ciudad como Amsterdam, donde una mayoría de estudiantes en las escuelas publicas son inmigrantes, no tenemos ni un solo inmigrante en nuestra organización juvenil. Evidentemente las soluciones a este problema no pueden ser simplemente organizativo. Pero estoy convencido que las soluciones estarán vinculado a la democracia, en el sentido amplio de la palabra: en el sentido que la gente se ven reflejado en la organización y que la organización es de ell@s. Pregunta: puede ser que inmigrantes jóvenes no estarán atraídos al movimiento revolucionario puramente como individuos, pero como inmigrantes, organizándose en grupos autónomos de inmigrantes? O por lo menos organizado en grupos juveniles en donde una minoría sustancial esta compuesta por inmigrantes? Estas son preguntas importantes - estamos hablando sobre una gran parte de la nueva generación de la clase trabajadora.

Les puedo dar mas ejemplos organizativos de una tercera categoría de organizaciones autónomas, de "lesbigays": lesbianas, bisexuales, y hombres homosexuales. No podemos decir mucho sobre las opiniones de Lenin y los Bolcheviques sobre esta categoría – aunque podemos decir mas de lo que se piensa. Los Bolcheviques jugaran un papel importante en los 1920s en los congresos de la Liga Mundial por la Reforma Sexual, en cuales participaron grupos gay de Alemania y Holanda. Pero esta historia solo se vincula muy indirectamente con los movimientos "lesbigay" contemporáneos. Gracias al estalinismo, fascismo, y olas de represión contra los gays, la discontinuidad en los movimientos "lesbigay"ha sido profundo. De hecho esta discontinuidad caracteriza mas a los movimientos "lesbigay"que a los movimientos inmigrantes, porque casi nadie nace como ya parte de la comunidad "lesbigay". Las comunidades "lesbigay" son un producto del desarrollo del capitalismo desde el siglo 19, y en su forma actual, desde los 1960s. Esto hace más impresionante el hecho que movimientos fuertes, donde juega un papel central la auto-organización y una identidad "lesbigay" distinta, han emergido desde estas comunidades.

Las manifestaciones masivas de las marchas de "orgullo" (pride) pueden sorprender gente de izquierda que desconocen el mundo "lesbigay". En los estados unidos, por ejemplo, entre medio millón y un millón marcharon cada vez durante las demostraciones del 1987, 1993 y 1994. En la marcha de "EurOrgullo" en 1997 en Paris había 350,000; en 1998 en Paris hubo 150,000; y en 1998 en Berlin, 200,000. No se pueden entender como demostraciones apolíticas, aunque cada demostración política masiva asume este carácter de cierto modo. En general están organizadas por asociaciones políticas, en algunos casos con programas políticos radicales. La organización siempre se ha hecho independientemente, sin ningun apoyo significante de las organizaciones de izquierda o de sindicatos. De esta manera han surgido organizaciones "lesbigay autónomas".

La izquierda puede aprender algunas cosas sobre formas de control democrático del movimiento "lesbigay": positivas y negativas. Un ejemplo positivo es la estructura organizativa de las tres demostraciones nacionales en los EEUU (en 1979, 1987, 1993). La estructura nos demuestra cuan importante es que todos los elementos de una comunidad se sientan incluidos. Las decisiones mas importantes se hicieron en reuniones nacionales, en donde la representación se había elaborado anteriormente: cada vez hubo 50% participación por las mujeres, 25% por minorías raciales/étnicas, cuotas para la representación regional, etc. La estructura funciono, porque todas las partes de la comunidad se movilizaron para las marchas.

Lo negativo de este ejemplo positivo es que se ha desarrollado una cultura política, especialmente en los EEUU pero también en Europa, en donde gente que no se sienten bien representado en una organización particular se pueden frustrar rápidamente y adoptar otras tácticas de confrontación. Por ejemplo, las formas de acción cual utiliza efectivamente los sans papiers en Francia para atraer la media se pueden utilizar cuando surgen opiniones diferentes entre movimientos progresistas. Para dar un ejemplo, esto ocurrió en una de las conferencias de Labor Notes en los EEUU. Estas conferencias, que son las reuniones mas importantes del sector de lucha de clase dentro de los sindicatos norteamericanos, se organizan bajo el liderato de miembros de la organización marxista Solidarity (Solidaridad). Un conflicto ocurrió en la conferencia del 1992 entre los organizadores y el sector lesbigay. Los detalles no son importantes. El punto crucial es que el sector lesbigay, cual no se sintió incluido en la organización, en un momento dado decidió ignorar las decisiones tomadas por los organizadores, tomaron el micrófono, y explicaron su punto de vista a los 1000 participantes – quienes respondieron positivamente. Todo esto ocurrió dentro del contexto de un movimiento laboral: tod@s l@s miembr@s del sector lesbigay eran activistas o empleados de los sindicatos.

Esto es solo un ejemplo de las tácticas que se están haciendo común en organizaciones como Act Up, entre jóvenes inmigrantes, etc. Los marxistas no debemos sentirnos cómodo en asumir que esta táctica nunca se usara contra nuestra porque somos de la izquierda y todo el mundo entiende eso. Si la lucha de clases entra una nueva fase ascendente, si el movimiento sindical reconoce su responsabilidad de defender a toda la gente oprimida, y si tod@s empiezan a conocerse mejor dentro del contexto de un movimiento amplio, luego la gente podrá ver en quien se puede confiar, quien es de izquierda y quien no. Pero para las nuevas generaciones que están surgiendo ahora nada se puede asumir; todo se tiene que demostrar en la practica, en cada momento decisivo. Para nosotr@s marxistas mucho dependerá en como nos aparecemos, quienes son nuestr@s portavoces, y cuanto hemos aprendido de las formas organizacionales que se están desarrollando en nuestr@ alrededor.

Tod@s tenemos que aprender esto para poder intervenir efectivamente – claro, como marxistas revolucionarios – en las organizaciones independientes de las nacionalidades oprimidas. De acuerdo a como nos educamos, depende como cambiara las formas organizativas de nuestras organizaciones. Ya llevamos 3 décadas en este proceso. No he mencionado el movimiento de las mujeres todavía, pero el feminismo provee los mejores ejemplos de cómo hemos tenido que cambiar. Todavía a finales de los 1970s manteníamos la tradición que no éramos feministas, que no había contradicciones centrales entre hombres y mujeres, y que no era apropiada la existencia de organizaciones de mujeres completamente independiente dentro de las organizaciones Leninistas (cual era la tradición de Lenin y de todo la corriente marxista). Se puede encontrar esa posición en la resolución de la Cuarta Internacional de 1979 sobre la liberación de la mujer, cual en muchos otros aspectos era un momento de transformación cultural para nosotr@s. Afortunadamente, hemos cambiado nuestra posición desde entonces, y seguimos cambiando.

Para crear organizaciones que atraen y verdaderamente incluyen mujeres, lesbigays, inmigrantes y negr@s tenemos que seguir cambiando nuestras organizaciones. El proceso no sera fácil. Pero como observo Lenin hace 8 décadas, si verdaderamente quieres una revolución social, tienes que aprender como intervenir en todo tipo de movimientos y ganar un puesto de liderato adentro de ellos. Este proceso puede reconstruir el movimiento de l@s trabajador@s, igual que la corriente revolucionaria en su seno. Lo que esta en jaque es el proceso de desarrollar las organizaciones que queremos ver: organizaciones que pueden liderar las revoluciones del siglo 21.

(Traducido por Saulo Colon)

Hoy dia, despues del 11 de septiembre y el surgir de xenophobia contra el Islam, la identidad musulman, cual claramente se ha convertido recientemente en un aspecto importante para los inmigrantes en Europa, no se debe ver simplemente como un aspecto de la cultura que los inmigrantes trajeron con ell@s a Europa, sino como una reaccion a la forma particular del racismo europeo.